¿Cómo educar para emprender y no para buscar trabajo?


Gustavo Rivero, columnista online.

Decía Oscar Wilde que la sociedad perdona a veces a un criminal pero nunca perdona a un soñador.

por GUSTAVO RIVERO

Según Hayek, no podemos censurar a nuestros jóvenes porque prefieran una posición asalariada segura frente al riesgo de la empresa, cuando desde su primera juventud han visto aquélla considerada como ocupación superior más altruista o desinteresada. La generación más joven de hoy ha crecido en un mundo, donde en la escuela y en la prensa, se ha representado el espíritu de la empresa comercial como deshonroso y la consecución de un beneficio como inmoral, y donde dar ocupación a cien personas se considera una explotación, pero se tiene por honorable el mandar a otras tantas.
Juan Esteban Rodríguez opina que hay pocas personas conscientes de la importancia de educar a los niños para que sean emprendedores, mientras los colegios se enfocan en enseñarles a buscar un empleo, a volverse abogados o economistas. Se están pasando por alto todas las habilidades relacionadas con los negocios que también les pueden llevar a ser personas exitosas para un mejor futuro.

Cameron Herold cuenta en su charla en TED cómo su padre detectó rápidamente que la escuela no era para él y empezó a educarle para ser un emprendedor. En su niñez aprendió conceptos como: comprar al por mayor y vender a mejor precio, tener empleados e incentivarlos, encontrar oportunidades, diferenciar un buen servicio de uno malo, etc.

Resalta que en los niños se pueden destacar habilidades que reflejan si tienen madera de emprendedores y así como un niño que tiene habilidades para las matemáticas se puede preparar desde el colegio para ser físico, un niño con habilidad para negociar puede ser preparado para ser emprendedor y menciona habilidades que se deben cultivar en los infantes.

Cameron también es enfático en que las instituciones educativas deben reforzar e incentivar a los más jóvenes a aprender otras cosas, sin querer decir que está mal que les enseñen a ser arquitectos o ingenieros, pero sí manifestando su deseo de darle al emprendimiento la importancia y el lugar que se merece. Así que menciona las siguientes habilidades como ítems importantes en la educación: ¿Están los padres preparando a sus hijos de la mejor manera? ¿Les están entregando las herramientas necesarias para afrontar el futuro?

Hay actividades que los padres deben realizar para fomentar el espíritu emprendedor en la educación de los niños:

- Darles algo para liderar: pese a que el liderazgo parece ser una cualidad con la que se nace, los padres pueden hacer mucho para desarrollar esta característica. Darles la responsabilidad de organizar actividades sencillas como planear actividades familiares como un picnic o hacer una lista de los elementos que deben llevar para ir a jugar al parque les irán enseñando lo que se requiere para estar al frente de un equipo.

- Hacer que se sientan cómodos con el riesgo: es importante decirles que pueden arriesgar, que no importa si las cosas salen mal, serán respaldados y tendrán más oportunidades para volverlo a intentar. Relevante es poder asegurarles que no importa lo que suceda, que siempre van a tener una cama en casa si las cosas no salen como estaban planeadas.

- Motivarlos a preguntar: para muchos padres es agotador cuando sus hijos se cuestionan todo lo que ven, ¿por qué el perro ladra?, ¿por qué la casa es blanca? Es ahí cuando sus hijos desarrollan su capacidad de entendimiento.

- Incentivarlos a soñar: sin importar lo descabelladas que sean las ideas con las que puedan salir, no sirve de nada meterle la lógica adulta que terminará desmotivándoles. Si tu hijo quiere construir el carro más rápido del planeta, no le desanimes diciéndole que no puede, en vez de eso, cómprale un libro de ciencia, llévalo a un museo de ingeniería o haz cualquier cosa que puede alimentar sus ideas e imaginación.

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