Ven y Sígueme… Tras las huellas del Maestro

Durante esta semana se llevó a cabo en nuestro Colegio la Semana Vocacional. Dios hizo un paso espacial en la vida de nuestra institución llamando a la puerta de corazón de quienes la integramos, para que lo sigamos en fidelidad, porque Él nos ofrece vida, alegría, libertad y espera que nosotras respondamos de la misma manera a su invitación.


Compartimos con las estudiantes de Bachillerato en pequeños encuentros dirigidos por el Padre Jesús Antonio, las Hnas, la Profesora Mireya Abril y el Profesor César Augusto, con la alegría de encontrarnos con corazones generosos que quieren de verdad buscar Vida y Vida en abundancia, siendo felices en el estado que se encuentren porque tienen un Gran Tesoro en el corazón por el cual venden todo para poseerlo.






 “Vocación y Vocaciones Especificas”

Objetivo: Que los jóvenes conozcan los elementos, las exigencias y el proceso de toda vocación, para que ilumine su propia experiencia vocacional y al conocer las diferentes vocaciones específicas, se cuestionen sobre su propia vocación.
Oración inicial: vocación del profeta Amós. Amós 7, 14-15;

a) Desde la vida:
Todo hombre por el hecho de vivir sobre la tierra, tiene un camino que realizar, la verdadera vocación, cuando está bien orientada, tiende al servicio y al amor del prójimo. La fidelidad que todos buscamos por todas las diferentes vocaciones solo se encuentra en tu propio camino. Cuando has elegido honesta y desinteresadamente, descubrir nuestra vocación es llevar la mitad del camino andado. Hoy para ti eso es lo más importante, piensa y decide.
Todo hombre tiene un camino que seguir:

¿Sabes cuál es el tuyo? ¿Cómo te proyectas en tu camino?
¿No te has preguntado?
¿Quieres saberlo ahora, porqué?

b) Profundizando

INTRODUCCIÓN: Muchas veces creemos que la palabra vocación solo se debe usar para las personas que deciden ser sacerdotes o religiosas, esto lo pensamos nosotros y nos lo han hecho pensar los mayores, no nos hemos dado cuenta de que todos tenemos vocación y es tarea personal descubrirla, acogerla y realizarla.

DESARROLLO: Durante los años de juventud se va configurando en cada uno la propia personalidad; el futuro comienza ya, a hacerse presente y el provenir se ve como algo que está ya al alcance de las manos.

Cada uno de ustedes está enfrentado ante el reto de dar pleno sentido a su vida, a la vida se les ha concedido vivir; son jóvenes y quieren vivir, pero deben vivir plenamente y con una meta.

Deben vivir para Dios, para los demás, dice Cristo: “El que ama su vida la pierde, pero el que aborrece su vida en este mundo, la encontrará para la vida eterna” (Jn. 12,25).

LA VOCACIÓN ES UN MISTERIO, UNA INICIATIVA DIVINA:

Todos hemos sido llamados-cada uno de un modo concreto- para ir y dar fruto.
La vocación es un misterio que el hombre acoge y vive en lo más íntimo de su ser, depende de su libertad y escapa a nuestra comprensión, experimentar la vocación es un acontecimiento único, indecible, que solo se percibe como suave soplo a través del toque esclarecedor de la gracia, un soplo del Espíritu Santo, que al mismo tiempo que perfila de verdad nuestra frágil realidad humana, enciende en nuestros corazones una luz nueva.

Aquí se explica por qué uno de los medios principales para favorecer las vocaciones es la oración, orando podeos obtener que las llamadas se multipliquen: “Rogad al dueño de la mies, que envíe obrero a su mies” (Mt. 9,38).

EL PROCESO DE LA VOCACIÓN:

Una vocación en la iglesia, desde el punto de vista humano, comienza con un descubrimiento: encontrar la perla de gran valor.

Ustedes han descubierto a Jesús, su persona, su llamada; después del inicial descubrimiento, sobreviene un dialogo en la oración, un dialogo que va más allá de las palabras y se expresa en el amor.

La llamada del hombre está primero en Dios, en su mente y en la elección que Él mismo realiza y que el hombre tiene que leer en su propio corazón.

Al percibir con claridad esta vocación que viene de Dios, el hombre experimenta la sensación de su propia insuficiencia, trata incluso de defenderse ante la responsabilidad de la llamada, y así, como sin querer, la llamada se convierte en el fruto de un dialogo interior con Dios, y es incluso hasta a veces como el resultado de una batalla con Él.

Podemos descubrir esta dinámica entre Dios y los llamados en:

Isaías…. o Lucas 5, 1-11 (voc. De S. Pedro).
Ante la reservas y dificultades que son la razón el hombre opone, Dios aporta el poder de su gracia y con el poder de ésta, consigue el hombre la realización de su llamada.

La vocación es llamada personal que Dios dirige a cada uno.

Exige respuesta personal, libre y consciente, de quien atento a los signos del Señor escucha.

Tiene siempre un carácter eclesial, Dios llama en la iglesia y para servicio en la comunidad, es lo origina la misión.

Mencionamos las diferentes llamadas que Dios hace al hombre:

1 Vocación Laical

Lo específico de la vocación laical en la iglesia, es buscar el Reino de Dios, tratando y ordenando los asuntos temporales según Dios.
Las características esenciales del laico son:
Ha sido incorporado a Cristo por la fe y el bautismo.
Pertenece al pueblo de Dios, iglesia de Jesús.
Es co-responsable en la realización de la misión de la iglesia.

El llamado de la iglesia al seglar es que sea:
Levadura para transformar la realidad, dese dentro de la misma.
Testimonio con su vida de fe viva y madura con su esperanza firme e inquebrantable, con su amor sin límites a todas y cada una de las personas.

2 Vocación Religiosa

La vida religiosa es una forma de profundizar la vivencia del bautismo, es desear ser tan semejante a Cristo, que se quiere vivir como Él; casto, pobre y obediente al Padre.

La vocación religiosa supone un llamado del Señor, un dejarse seducir por Él para dejarlo todo, los rasgos más importantes son:

Se compromete a seguir al Señor radicalmente.
Vive en comunión intensa con el Padre.
Tiene a María como modelo de su consagración.
Vive en fraternidad con sus hermanos.
Es conciencia misionera dentro de la comunidad de la iglesia.
La iglesia ofrece gran variedad de posibilidades de consagración religiosa:
Religiosos (as) de vida activa.
Religiosos (as) de vida contemplativa.
Asociaciones e institutos seculares….

3 La vocación sacerdotal

El sacerdote ha sido llamado por Cristo, ha sido consagrado por el sacramento del orden sagrado y ha sido enviado para continuar por la celebración de la Eucaristía. El sacerdote es:

Signo de la salvación que Dios ofrece a los hombres.

Educador de la fe, vive y predica la palabra de Dios, testigo profético anuncia el amor de Dios y denuncia con conciencia crítica la injusticia, el egoísmo y el pecado.
Administrador de la iglesia de Dios a través de los sacramentos.

Creador de comunidad co-responsable en el crecimiento espiritual de todos.

El sacerdote es célibe por amor al Reino, haciéndose así testigo de Cristo y “hombre para los demás, abre su corazón a todos sus hermanos, sin excepción, para servirlos en el nombre del Señor.

Las ordenes sagradas son tres:

El diacono. El presbiterado. El orden episcopal.

3 A la acción…

Realizar un Panel Vocacional

EXIGENCIAS Y ELEMENTOS DE LA VIDA RELIGIOSA

OBJETIVO: Que el joven asimile los contenidos doctrinales y vivenciales de la Vida Religiosa para valorarla y seguirla si el Señor lo llama por esta vocación específica.

INTRODUCCIÓN: Todo cristiano está consagrado a Dios por el bautismo y está llamado a buscar la perfección por el camino de la caridad. Jesús nos ha abierto el camino. Muchos hombres tienen su corazón ocupado, y a veces su corazón esclavizado por las cosas que le proporcionan un bienestar inmediato; sirven al dinero, tienen sed de poder, creen que la felicidad consiste en hacer lo que uno quiera. Los Religiosos proponen, mediante su compromiso personal y comunitario, que es hermoso vivir según los consejos evangélicos y que esto da una verdadera felicidad.

DESARROLLO

1 La vida Religiosa como Seguimiento de Cristo.

A semejanza del grupo de los Doce: que lo dejaron todo, para formar una comunidad de vida con Jesús y cooperando en su misión, los religiosos tratan de vivir como Jesús y de testimoniar que en Él se haya la plenitud. La Vida Religiosa surge pues, de la reflexión sobre la doctrina de Jesús con sus exigencias de totalidad: “dejando todo por mí”, y de la contemplación de su ejemplo que : “nació y vivió pobremente, dedicando toda su vida y energías al servicio de sus hermanos, “en una vida célibe y obediente a la Voluntad de Dios”. Así surge la vida religiosa, como una forma radical de seguir a Jesús. Aunque en un principio se hacía solamente un Voto de Consagración a Dios, y hasta el siglo XII se hacen los tres votos como actualmente.

Sin embargo, desde que se inició la vida religiosa interpretó las tres exigencias para seguir a Jesús en forma particular:

Relativizar (dejar todo) los vínculos familiares, lo traduce después en el Voto de Castidad.

Relativizar (dejar todo) los bienes, lo concretiza después en el Voto de Pobreza.
Y llevar la Cruz, lo expresa luego en el Voto de Obediencia.

El evangelio contiene una “doctrina de totalidad” para la Vida Religiosa en respuesta a las exigencias de Dios. Esta doctrina aparece ilustrada por:

El ejemplo de Cristo: Lc. 9,57-62
La respuesta de los Doce: Lc. 18, 28-30
La vida de la comunidad primitiva: Hech. 4, 32-3

Esta forma de vida exige una disponibilidad total, puesta que es una invitación a testimoniar la grandeza de Cristo y una respuesta a la exigencias del Reino.

2 El ser y quehacer de los Religiosos

La Vida Religiosa es por tanto: el seguimiento radical de Cristo expresado en la profesión de los consejo evangélicos, por medio de la misión de los votos de Castidad, Pobreza y Obediencia.

Los Religiosos, pues, están llamados a ejercer su misión dentro de la iglesia, siendo testimonio vivos de unos valores que superan los que el mundo está acostumbrado a proponer. Frene al dominio de los otros y del poder, la vida religiosa se fundamenta en la obediencia que es reflejo de la atenta búsqueda de l a Voluntad de Dios. Frente al dinero y la posición económica, el religioso vive pobre por el Reino de Dios. Frente al goce inmediato e las cosas y los placeres pasajeros, el religioso se consagra en plenitud de amo al servicio de Dios y de los hombres desde la castidad.
Es evidente que la vocación religiosa está en la misma esencia de la vida de la iglesia, pues es una constante referencia para todo el Pueblo de Dios que debe estar atento a esos valores evangélicos que representa la Vida Religiosa para no desviar el verdadero camino del seguimiento del Maestro. Por eso la misión del religioso es esencialmente testimonial.

b) el carisma de la vida religiosa y los carismas son dones que Dios concede gratuitamente a su iglesia.

Aunque el origen de la vida religiosa es específicamente contemplativo (desde los padres del desierto, la vida eremítica y la vida contemplativa actual), a lo largo de la historia de la iglesia, han existido muchos hombres y mujeres que has querido abrazar la vida religiosa pero, ofreciendo a la par, una solución a los problemas que ellos encontraban en la sociedad de su tiempo. Son los fundadores.

Ellos, animados por la fuerza del Espíritu, se sintieron empujados a trabajar para responder a las necesidades de sus contemporáneos.

Por eso, la vida religiosa fue derivando hacia un ejercicio activo de diversos trabajos o apostolados: la vida contemplativa se fue transformando en mixta, y más tarde en activa.

Es importante tener claro que la Vida Consagrad no se identifica con la tareas o misión que se pueden realizar, sino el ser que viven dentro de la iglesia. Aunque la inquietud vocacional de los jóvenes aparece inicialmente por lo que “ven hacer”, es conveniente ayudarles a que se pregunten ¿De dónde nade eso que hacen?. Ya que, esa misión se puede realizar teniendo diversos apostolados y trabajos o no teniendo ninguno, en comunidad o de forma aislada, desde la vida activa o contemplativa, desde un carisma específico u otro. Por eso es un error pensar en la vida religiosa porque “se dedican a algo”. Primero hay que discernir si Dios la llama a esa vivencia radical o no. Por tanto, para que las jóvenes clarifiquen a qué estilo de vida las llama Jesús, haya que ayudarles a distinguir y a profundizar en lo que es la esencia de los diferentes carismas que hay en la iglesia.

c)   ACTUANDO

se le da a cada joven por escrito las siguientes preguntas para que reflexione en silencio y de ser posible escriba la s respuestas:

1 Si el Señor te llamara a la Vida Religiosa, ¿cuál sería tu actitud?:
¿de búsqueda? ¿de rechazo? ¿De disponibilidad?

2 ¿Qué cualidades crees que debe tener una persona que quiere entregar su vida a Cristo como Religioso?

3 De tus cualidades ¿cuáles puedes poner al servicio de la iglesia?
Vocación y Vocaciones Específicas”

Texto tomado

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