Con celulares y iPods ahora se hace la famosa 'copialina' en las aulas de Colombia


Por
CATALINA OQUENDO B. / REDACCIÓN VIDA DE HOY
Fuente diario El Tiempo 

Toman fotos de los exámenes y las mandan a un celular de alguien afuera, que a su vez responde las preguntas y manda las respuestas", cuenta el profesor universitario Carlos Manuel Esteves.


En una semana, este docente ha anulado varios exámenes por 'copialina'.


Una estudiante de 13 años, de un colegio de Bogotá, agrega que con el celular hay otra forma de 'pastelear' (como se dice en otras regiones del país): "A través de mensajes de texto se envían las respuestas. Es muy sencillo: 1:c; 2:d y listo", dice la joven.


Y aunque no todos los estudiantes tienen acceso a celulares con Bluetooth y Blackberry, los que tienen también lo usan para darse una manita.


Estos aparatos les permiten navegar en Internet y encontrar rápido las respuestas.

Con esto aparece de nuevo el debate sobre el uso del celular en clase, que muchos profesores ya se resignaron a aceptar. Incluso la Corte Constitucional dictaminó que a los estudiantes no se les puede decomisar los móviles ni expulsarlos si eso no está claro en el manual de convivencia.

Pero frente a la copia no hay claridad y las sanciones para los estudiantes que hacen 'copialina' son decididas por cada colegio.

Recitan lo que oyen en el iPod

Cada estilo de examen tiene su propio medio de trampa. El celular funciona cuando el examen es de opción múltiple, pero si son ensayos o exámenes en los que pueden argumentar, pues simple: para eso está el reproductor iPod. "Muchos graban ensayos en sus iPod o en los Mp4 y durante el examen los trascriben", dice Esteves.

Además, explica una estudiante de undécimo, el iPod permite hacer dos tipos de copia. La primera, grabando las lecciones y escuchándolas a la hora de contestar el examen; la otra, escrita, porque los estudiantes tienen la posibilidad de anotar las respuestas en el mismo lugar donde se escriben las letras de las canciones que escuchan.
Y si necesitan imágenes, recurren al Mp4, con el que hacen trampa en matemáticas y estadística, porque les deja ver videos y gráficos o fórmulas que les sirven para resolver ejercicios.

Calculadoras, otro método

Las calculadoras graficadoras también parecen ser el terror de los maestros. En un colegio del norte de Bogotá es común ver a los profesores reconfigurando las calculadoras antes de cada examen de matemáticas o física.

"Se dieron cuenta de que estas calculadoras tienen memorias que permiten guardar muchas palabras, fórmulas y ejemplos de ejercicios", explica una alumna de ese colegio.

Pero las tradicionales no han desaparecido


La trampa puede estar tecnificada, pero las típicas formas de copiar no han desaparecido. Anotarse las respuestas del examen en las piernas debajo de la falda del uniforme, pasar papelitos o mirar al compañero siguen vigentes.

También siguen de moda los códigos

Un golpecito con los dedos: respuesta A, tres golpes: C, y así sucesivamente. O, como un grupo de niños de Medellín, que se inventó un sistema de señas copiado del de los sordomudos.

Mejor dicho, como aseguran los maestros, lamentablemente creatividad siempre habrá para hacer trampa.


Y si en Colombia castigaran la 'copialina' como lo hicieron esta semana en China, salones enteros estarían en la cárcel.

En ese país siete estudiantes terminaron en prisión porque usaron cámaras y micrófonos para hacer trampas en un examen oficial en la ciudad de Tianjin. Recibieron condenas de entre tres y seis meses de cárcel.

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