Por: Gloria Marcela Pinzón Beltrán

El martes 19 de julio se llevó a cabo la izada de bandera a cargo del área de Ingles, en donde se conmemoró el día de la Independencia. Contó con la participación de toda la comunidad educativa y  padres de familia.

Se resaltó a los estudiantes que por su Mérito académico en el segundo avance merecían Izar Bandera. También se estimuló a los estudiantes que por su esfuerzo y superación mejoraron notablemente sus calificaciones.

!Felicitaciones a todos ellos!









"Llevo 40 años teniendo pesadillas en las que voy a un examen y me doy cuenta de que me preparé para un tema distinto. O miro el examen y está en un lenguaje que nunca he visto antes. O tomo mi lápiz para contestar, pero no puedo escribir la palabra que quiero", revela Simon Goldhill, director de Estudios Clásicos en King's College, Londres.
En serio, ¿quién fue?
"Es mi sueño recurrente por excelencia: tener que hacer un examen de matemáticas o de alguna asignatura que no sé. ¡El horror de tener que presentar un examen para el que no te preparaste!", señala el comediante Richard Herring.
Por suerte, te despiertas, aunque tremendamente agitado y hasta con escalofríos.
Yo no he tenido que hacer un examen por décadas pero, como miles de otros, todavía tengo pesadillas como esa.
Ahora, como profesora de Estudios Clásicos en la Universidad de Cambridge, estoy oficialmente al otro lado del proceso, y lo que me ha intrigado durante los 40 años que he estado enseñando es cómo los exámenes y sus graciosos rituales se metieron en nuestra psiquis colectiva.
¿Dónde, cuándo y por qué?
No olvidemos que a algunas culturas le han ido perfectamente bien sin ningún examen.
La antigua Roma era felizmente libre de exámenes.
Y países como Reino Unido no tuvo los exámenes escritos como los que conocemos hasta el siglo XIX; antes de eso, la mayoría eran orales.
A los que tenemos que acreditarles -o culparlos- por este invento en particular es a los chinos.
En el siglo VII a.C. crearon lo que era "una prueba estupefaciente durante la cual algunos se enloquecían y otros morían".
"Hay imágenes de las salas de exámenes de provincia, con fila tras fila de celdas abiertas por un sólo lado", cuenta Peter Bol, de la Universidad de Harvard, quien es un experto en esos primeros exámenes.

Esas casetas con cortinas blancas y letras chinas son las celdas de uno de los complejos donde tomaban los exámenes imperiales.

"En las celdas separadas no podías copiar de otro. Entrabas, traías algo en qué dormir, te daban un orinal, tenías un escritorio, tinta y te sentabas, te entregaban el examen y empezabas".
El sistema de examen imperial chino -como se llamaba- duraba 3 días... y noches, y versaba más que todo sobre clásicos de Confucio.
Había quienes no lograban llegar al final. Si un candidato moría, las autoridades envolvían su cuerpo en una estera de paja y lo tiraban al otro lado de los altos muros que rodeaban el complejo.
Los exámenes eran increíblemente competitivos.

"Tenemos evidencia de que en 1250 alrededor de 450.000 personas participaban en estas pruebas, pero sólo entregaban 600 diplomas", señala Pot.
"¿Por qué los hacían? ¿Por qué invertían tanto, muchos años de educación, tutores privados, todos los gastos que involucraba eso, si la vasta mayoría no iba a tener éxito?", se pregunta, y contesta:
"Lo hacían porque les daba estatus, reconocimiento, conexiones y membresía en la élite local".
"Si me pidieran que señalara un logro extraordinario del Estado chino, diría el haber establecido el valor de los exámenes para la participación en la vida nacional y pública", declara el experto.
No estoy segura de si fue un logro o un autogol, pero el objetivo de ese sistema chino era noble.
Al crear esos primeros exámenes, no estaban sólo separando la paja del trigo, sino tratando de hacerlo según una medida justa de las habilidades, no de acuerdo a la posición social o riqueza del candidato.
Eso, se supone, es lo que seguimos haciendo, sin embargo aún no entiendo...

¿Qué estamos poniendo a prueba y para qué?

Es probable que queramos que todos nuestros médicos potenciales demuestren en muchas pruebas que saben lo que van a hacer.
Pero, ¿podemos decir lo mismo de exámenes para jóvenes de 18 años sobre la Guerra de los Cien Años?
¿Vale la pena tanta ansiedad?
A pesar de sus pesadillas, Simon Goldhill piensa que las pruebas académicas "son una buena prueba de tu habilidad para procesar y empaquetar una gran cantidad de información de una manera eficiente e ingeniosa".
Pero, "te dicen muy poco de tu capacidad como profesional. Y todos sabemos que los mejores alumnos no necesariamente obtienen los mejores resultados en los exámenes".
"Para lo que sí sirven, en mi opinión, es para prepararte para muchas cosas en la vida: si te va muy bien en los exámenes, te puede ir bien en otras cosas", dice Goldhill.

No obstante...

La lista de la gente que ha hecho cosas maravillosas en su vida a pesar de que no les fue bien en los exámenes es larga: en la universidad, Charles Darwin, por ejemplo, estaba demasiado ocupado buscando escarabajos para prestarle atención a las asignaturas que no lo aburrían.
¿Cómo serían los exámenes en su época?
"No se parecían a los de hoy en día", le dice a la BBC Gillian Cooke, archivista de Cambridge Assessment, que guarda tesoros de historia de los exámenes.
"Describa en detalle el método que usted adoptaría para la desinfección de barcos en relación a la peste, la cólera y la fiebre amarilla"
Pregunta de un examen de Ciencia Sanitaria de la Universidad de Cambridge de hace un siglo
THINKSTOCK
"Hacían exámenes sobre electricidad y magnetismo, navegación, calor, luz, higiene".
Algunos son asombrosos, otros monótonos: "Cuáles son las fronteras de Austria, sus principales ríos y el curso de estos".
Aunque están guardadas las preguntas no quedó registro de las respuestas.
Lo que sí podemos ver son los reportes de los profesores y, dice Cooke, "en ese tiempo eran muy directos; brutales".
"Rara vez dieron respuestas satisfactorias a las preguntas sobre las peculiaridades gramaticales"
"Muchos candidatos tuvieron pocos escrúpulos a la hora de escribir puras tonterías"

Tras estas historias, una tarea fácil para entretenernos antes de seguir tratando de entender para qué sirven.
Aún no entendemos para qué son
Hay mucha evidencia de que los exámenes no son buenos para predecir el futuro.
No sólo está el caso Darwin, quien en su autobiografía escribió "Intenté matemáticas (...) Me repugnó, principalmente porque no pude encontrar ningún significado en los primeros pasos de álgebra".
El inventor del teléfono Alexander Graham Bell, según su biógrafo, "disfrutaba del ejercicio mental" de las matemáticas, pero una vez entendía el método "se aburría y descuidaba la respuesta final", lo que se reflejaba en sus calificaciones.
El inventor Thomas Edison llegó a decir: "Puedo contratar matemáticos, pero ellos no me pueden contratar a mí".
Y estos son apenas unos pocos.
¿Entonces?
¿Concuerdas con lo que expresa tan elocuentemente este chico?
Tras explorar nuestra cultura de exámenestoy dispuesta a desafiar a cualquiera a que defienda la enorme cantidad de tiempo, dinero, estrés y esfuerzo que invertimos. Quizás sea necesario, pero es un sistema ciertamente defectuoso.
No tengo ninguna solución radical para ofrecer, excepto sugerir que nos relajemos un poco.
A los historiadores del futuro esta costumbre seguro les va a provocar tanto asombro como a nosotros los exámenes imperiales chinos.
se preguntarán por qué estuvimos dispuestos a someternos y someter a nuestros niños a tal calvario.
Fuente Universidad de los Andes
La historia nos dice que todo comenzó con un florero. Era viernes - 20 de julio y día de mercado - cuando un criollo fue a pedir prestado un florero. Un acto, en apariencia efímero, desató en un enfrentamiento entre criollos y españoles y culminó en la independencia de Colombia.
Por: Jully Paola Echavarría Gómez


Por: Osmany Aley Martínez



En la reunión de padres del día 14 de Julio de 2016 se realizó un Seminario Taller denominado Internet Sano con el fin de crear conciencia en los padres de familia sobre la importancia de acompañar, supervisar y monitorear el tiempo y la información que consultan nuestros hijos en Internet.

El programa ciudadano digital BOX SYSTEMS se ha vinculado al Colegio con este taller dirigido a todos los padres de familia como actividad practica para el Proyecto que se orienta denominado USO ADECUADO Y RESPONSABLE DE LAS TICS.

Los temas principales tratados en este evento fueron:

  • Las consecuencias del mal uso del internet
  • conozca como restringir páginas web de alta peligrosidad
  • Manejo adecuado de la autoridad
  • Uso adecuado de las redes sociales.


Agradecimiento especial al Dr. Heriberto Hernández capacitador de este Seminario. 












Por: Rosa Isabel Chaparro Gómez

                                                                     

Lanzamiento del bazar


El pasado 11 de Julio el Consejo de Padres realizo el lanzamiento del bazar que se llevara a cabo el 21 de Agosto, en las instalaciones del colegio.

La temática para la decoración de los stand de cada grado en este día serán los géneros musicales
Sera un día de colorido y gran creatividad.




Fuente: Secretaria Académica


Directivas y docentes del Colegio felicitan a las niñas “Excelencia”, por los éxitos alcanzados y extienden congratulaciones a sus Padres de Familia por el apoyo y acompañamiento constante.








La Escuela de Matemáticas de la Universidad Industrial de Santander a través del proyecto de Olimpiadas Regionales de Matemáticas espera generar un espacio permanente con actividades programadas a lo largo del año que puedan estimular el estudio de las matemáticas, ayudando  a la formación de un pensamiento crítico y de un espíritu científico en los niños, así como al desarrollo de habilidades y destrezas que les permitirán un mejor desempeño en los ámbitos social, académico y familiar.


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