Por: Rosa Isabel Chaparro Gómez




Los estudiantes del Colegio de la Santísima Trinidad, encabeza de las niñas de 11º Promoción Carpe Diem – 2018, realizaron un homenaje especial de despedida a nuestra rectora Hna Ana C, por su labor y servicio.

En el evento los estudiantes de cada grado dejaron ver la magia y la lluvia de amor cuando hicieron referencia a cada uno de los valores que caracterizan a la Madre Ana Cecilia. El pincel del amor y la gratitud se hicieron presentes.


Al igual le dieron la bienvenida a la Hna María Carlina en su nueva misión como rectora de la institución, manifestándole el apoyo de toda la comunidad educativa.




Por: Jaime Enrique Cuevas




El pasado 14 de Febrero se dio inicio a la cuaresma, los 40 días en los que la comunidad católica se preparan para la pasión, muerte y resurrección de Jesús. La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra “vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentre en el cielo” una explicación sencilla dado por el papa Francisco. Así en nuestro Colegio de la Santísima Trinidad se realizó la eucaristía y la imposición de la ceniza haciéndonos una invitación sencilla a convertirnos y creer en el evangelio.







Fuente: Personería de Bucaramanga


El Personero de Bucaramanga Dr. Omar Alfonso Ochoa Maldonado, visitó las instalaciones del Colegio de la Santísima Trinidad (Las Pachas) donde se le ofreció a la Madre María Carlina Marín Henao, Rectora de la Institución, el portal de servicios y de acompañamiento, que la personería ofrece a los colegios públicos y privados del municipio.













Por: Martha Lucía Carreño - Coordinadora de Pastoral


“De la mano de Jesús y María, San Francisco y Madre Caridad, hacia el éxito vamos a caminar”.



Con este lema se da inicio a una nueva experiencia de trabajo, enfocada al éxito bajo el carisma de nuestros fundadores. Es así como le damos la Bienvenida a la Madre María Carlina Marín, nueva Rectora de nuestro Colegio, quien con su sabiduría, conocimiento y entrega, continúa el trabajo que con delicadeza y esmero ha dejado la Madre Ana Cecilia. Nos sentimos felices al contar con tan grande persona, que con seguridad llevara muy bien las riendas de nuestro Colegio.

De igual forma recibimos con cariño a la Madre Eliana Suarez León, quien será la Coordinadora de la sección Preescolar y Primaria. Agradecemos su presencia en nuestro Colegio y con seguridad viviremos experiencias de fraternidad que llevara a nuestros estudiantes al éxito.


Por: Martha Lucía Carreño - Coordinadora de Pastoral




El pasado viernes 9 de febrero, se realizó la primera Asamblea de Padres de Familia de nuestro Colegio.  Con alegría se dio a conocer el nuevo equipo de trabajo en este año 2018. La Asociación de Padres de familia expresaron el gran cariño por la Madre Ana Cecilia Diez Montoya, con detalles y unas palabras salidas del corazón, reconociendo en ella toda su labor durante estos 6 años de presencia en el Colegio.


De igual forma recibieron con cariño a la nueva Rectora Madre María Carlina Marín Henao, quien con alegría expresaba su nueva misión de orientar sabiamente cada uno de los procesos del Colegio bajo la acción del Espíritu Santo.



Fuente: Martha Lucía Carreño - Coordinadora de Pastoral



La obediencia, uno de los votos en la vida consagrada hace que nuestra Madre Ana Cecilia Diez Montoya, reciba una misión diferente, al hacer parte del grupo de concejeras de la Provincia del Sagrado Corazón de Jesús.

Esta noticia nos llenó de alegría, al saber que prestará un servicio a cada una de las obras educativas de la Provincia. Nuestros corazones no pueden evitar la tristeza de la despedida, de una Madre, consejera, amiga y confidente de muchas historias que cada día ella escuchaba con amor.


Son pocas las mujeres que se entregan con generosidad en esta época, y la vida de la Madre Ana Cecilia nos habla de una presencia de Dios a través de su sencillez, de su trabajo diario, de hacer de nuestro Colegio Santísima Trinidad uno de los mejores Colegios de Santander, mejorando la organización de las instalaciones, abriendo las puertas a todos los estudiantes, acogiendo con cariño a las exalumnas, gestionando obras para mejorar el servicio educativo. El Colegio no es el mismo hace 6 años, la presencia de una Mujer paisa, pero con un corazón santandereano, hace que hoy brille ante la sociedad bumanguesa.

Gracias Madre Ana Cecilia, por hacernos ver en su vida la caridad y el amor, reflejo de las enseñanzas de la Madre Caridad.
Por: Martha Lucía Carreño - Coordinadora de Pastoral



El pasado 7 de febrero, el Colegio de la Santísima Trinidad, se unía en oración a la Congregación de Hermanas Franciscanas de María Inmaculada, tras un año de secuestro de la Madre Gloria Cecilia Narváez Argoti, donde cada estudiante, personal de apoyo y administrativos, de rodillas en la adoración al Santísimo y en la participación de la solmene Eucaristía, oraban y reflexionaban sobre su vida.

Es el sentir de un pueblo que se hace presente en su oración; estás son unas de las palabras que aparecen en las redes sociales en honor a ella:
“Hace un año que te encuentras privada de la libertad, cuantas lágrimas derramadas, cuantos temores enfrentados, cuantas luchas superadas, seguramente que el Señor te está llenando de su fortaleza y su Santa Madre te protege con su manto protector. Hermana Gloria Cecilia todo el Sacrificio que estás pasando se verá algún día recompensado, al igual que el bien que has hecho por la gente pobre, por los más necesitados. No estás sola estás presente en nuestros pensamientos y oraciones, desde diferentes lugares de este mundo oramos por ti”

Nos encontramos reflexionando sobre el valor de la fe en este mes, y como no tener de referente a la Madre Gloria Cecilia, una mujer consagrada e intachable, sencilla, prudente, una mujer de oración y misionera en América, Europa y África.
No dejemos pasar este llamado que nos hace este acontecimiento, un llamado a la Fe, a no ser indiferentes al que sufre, tener un corazón desprendido al anuncio del evangelio, y que nuestra vida refleje a un Jesús vivo en medio del más pobre.
La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo.



La Cuaresma comienza con el miércoles de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón.

Las palabras que se usan para la imposición de cenizas, son:
"Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida”
“Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"
“Arrepiéntete y cree en el Evangelio”.


Origen de la costumbre

Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.


En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.

En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.

Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada. 

También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.

La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo. Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.

Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se les impone a los niños y a los adultos. 

Significado del carnaval al inicio de la Cuaresma

La palabra
carnaval significa adiós a la carne y su origen se remonta a los tiempos antiguos en los que por falta de métodos de refrigeración adecuados, los cristianos tenían la necesidad de acabar, antes de que empezara la Cuaresma, con todos los productos que no se podían consumir durante ese período (no sólo carne, sino también leche, huevo, etc.)

Con este pretexto, en muchas localidades se organizaban el martes anterior al miércoles de ceniza, fiestas populares llamadas carnavales en los que se consumían todos los productos que se podrían echar a perder durante la cuaresma.

Muy pronto empezó a degenerar el sentido del carnaval, convirtiéndose en un pretexto para organizar grandes comilonas y para realizar también todos los actos de los cuales se "arrepentirían" durante la cuaresma, enmarcados por una serie de festejos y desfiles en los que se exaltan los placeres de la carne de forma exagerada, tal como sigue sucediendo en la actualidad en los carnavales de algunas ciudades, como en Río de Janeiro o Nuevo Orleans.

El ayuno y la abstinencia

El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.

La oración

La oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Sólo en la oración encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de su voluntad.

Para que nuestra oración tenga frutos, debemos evitar lo siguiente:

La hipocresía: Jesús no quiere que oremos para que los demás nos vean llamando la atención con nuestra actitud exterior. Lo que importa es nuestra actitud interior.

La disipación: Esto quiere decir que hay que evitar las distracciones lo más posible. Preparar nuestra oración, el tiempo y el lugar donde se va a llevar a cabo para podernos poner en presencia de Dios. 

La multitud de palabras: Esto quiere decir que no se trata de hablar mucho o repetir oraciones de memoria sino de escuchar a Dios. La oración es conformarnos con Él; nuestros deseos, nuestras intenciones y nuestras necesidades. Por eso no necesitamos decirle muchas cosas. La sinceridad que usemos debe salir de lo profundo de nuestro corazón porque a Dios no se le puede engañar.

El sacrificio

Al hacer sacrificios (cuyo significado es "hacer sagradas las cosas"), debemos hacerlos con alegría, ya que es por amor a Dios. Si no lo hacemos así, causaremos lástima y compasión y perderemos la recompensa de la felicidad eterna. Dios es el que ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar.
 “Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará. “ (Mt 6,6)” 

Conclusión

Como vemos, la ceniza no es un rito mágico, no nos quita nuestros pecados, para ello tenemos el Sacramento de la Reconciliación. Es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. Es el inicio del camino de la Cuaresma, para acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo que es el Domingo de Resurrección.

Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar como es nuestro comportamiento con nuestra familia y en general con todos los seres que nos rodean.

En estos momentos al reflexionar sobre nuestra vida, debemos convertirla de ahora en adelante en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor y acercándonos en esta Cuaresma al Sacramento de la Reconciliación (también llamado confesión), que como su nombre mismo nos dice, representa reconciliarnos con Dios y sin reconciliarnos con Dios y convertirnos internamente, no podremos seguirle adecuadamente.


Está Reconciliación con Dios está integrada por el Arrepentimiento, la Confesión de nuestros pecados, la Penitencia y finalmente la Conversión.

El arrepentimiento debe ser sincero, reconocer que las faltas que hemos cometido (como decimos en el Yo Pecador: en pensamiento, palabra, obra y omisión), no las debimos realizar y que tenemos el firme propósito de no volverlas a cometer.

La confesión de nuestros pecados.- el arrepentimiento de nuestras faltas, por sí mismo no las borra, sino que necesitamos para ello la gracia de Dios, la cual llega a nosotros por la absolución de nuestros pecados expresada por el sacerdote en la confesión.

La penitencia que debemos cumplir empieza desde luego por la que nos imponga el sacerdote en el Sacramento de la Reconciliación, pero debemos continuar con la oración, que es la comunicación íntima con Dios, con el ayuno, que además del que manda la Iglesia en determinados días, es la renuncia voluntaria a diferentes satisfactores con la intención de agradar a Dios y con la caridad hacia el prójimo.

Y finalmente la Conversión que como hemos dicho es ir hacia delante, es el seguimiento a Jesús.

Es un tiempo de pedir perdón a Dios y a nuestro prójimo, pero es también un tiempo de perdonar a todos los que de alguna forma nos han ofendido o nos han hecho algún daño. Pero debemos perdonar antes y sin necesidad de que nadie nos pida perdón, recordemos como decimos en el Padre Nuestro, muchas veces repitiéndolo sin meditar en su significado, que debemos pedir perdón a nuestro Padre, pero antes tenemos que haber perdonado sinceramente a los demás. 

Y terminemos recorriendo al revés nuestra frase inicial, diciendo que debemos escuchar y leer el Evangelio, meditarlo y Creer en él y con ello Convertir nuestra vida, siguiendo las palabras del Evangelio y evangelizando, es decir transmitiendo su mensaje con nuestras acciones y nuestras palabras.

Sugerencias para vivir la fiesta

Asistir a la iglesia a ponerse ceniza con la actitud de conversión que debemos tener.
Leer la parábola del hijo pródigo, San Lucas 15, 11-32 o el texto evangélico de San Mateo 6, 1-8.

Autor: Tere Fernández del Castillo / Luis Gutiérrez | Fuente: Catholic.net
Manual de Convivencia versión 2018


Invitamos a nuestra querida Comunidad Educativa, a conocer el Manual de Convivencia en su versión 2018.

El Manual de Convivencia es como una pequeña Constitución del Colegio y contiene las normas que nos regulan; debe ser conocido en su totalidad por quienes hacen parte de nuestra Institución: Estudiantes, Padres de Familia, Docentes y Directivos.

Puede verlo Aquí o desde el menú Manual de Convivencia de nuestro sitio Web, es de libre descarga.


Por: Olga Gómez Rey




Con especial cariño recibimos los niños, niñas y jóvenes que eligieron el Colegio de la Santísima Trinidad para vivir una exitosa experiencia de formación. Desde ya les deseamos un año lleno de bendiciones y progreso. Imitando la fraternidad de San Francisco y vivenciando nuestros valores institucionales viviremos días llenos de experiencias positivas.






Copyright © 2016 - 2017 Colegio Santísima Trinidad